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Semana 175

Crisis o no crisis

Andres Rojo Publicado: 16 septiembre, 2012

Para poder resolver los problemas, las sociedades tienen que ponerse de acuerdo en los diagnósticos de los asuntos que quieren solucionar.   Del mismo modo, cuando se habla de crisis hay que distinguir de qué tipo de crisis se trata.   Es algo evidente, que por evidente se pasa por alto.

A propósito de la propuesta de algunos de convocar a una asamblea constituyente para redactar una nueva Constitución que reemplace la actual, la idea fue descartada argumentándose que ese tipo de alternativas sólo se justifica cuando los sistemas políticos están en crisis.  Luego, el sistema político chileno no estaría en crisis.

Durante el pasado 11 de septiembre, y a raíz del asesinato del carabinero Cristián Martínez, a manos aparentemente de un joven de 16 años, también se habló de crisis, pero esta vez desde el Gobierno y la ministra Matthei habló de una crisis que incluía las falencias del sistema educacional, de la estructura misma de la sociedad, de los valores.

Habría que agregar entonces un tercer tipo de crisis, que es la incapacidad de los distintos sectores políticos para ponerse de acuerdo en cuestiones tan simples como definir si hay una crisis en el país y cuál es su naturaleza.

Con el propósito de contribuir a este diagnóstico puede ser útil apuntar algunas ideas, como que más del 60 por ciento de los estudiantes egresados de la secundaria no son capaces de comprender adecuadamente un texto ni pueden expresarse por escrito.   Parece evidente que en esas condiciones es difícil poder decir qué se quiere, qué no se quiere, qué se debe conservar y qué hay que cambiar.

Del mismo modo, cuando se produce un accidente tan simple como tropezarse con otra persona caminando por la vereda, la reacción de violencia que algunos manifiestan parece demostrar que es imposible tener siquiera la predisposición necesaria para intentar buscar un acuerdo.   Algo similar se puede decir de la capacidad de la sociedad para obtener respuestas a sus necesidades, salvo cuando se trata de algo que trasciende a grupos menores y mientras se mantenga esa reivindicación como moda, porque mucha comprensión no hay.

Los mayores podrán confirmar que estas cosas no sucedían antes, y al margen de la veracidad de aquello de que todo tiempo pasado fue mejor, parece ser cierto que se han debilitado el grado de civilización de los chilenos y la solidez de las redes sociales.   Crisis o no crisis, hay síntomas claros de que nuestra sociedad está careciendo de los elementos necesarios para evolucionar.



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