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El novísimo cine chileno

Nicolás Fontaine Publicado: 23 octubre, 2012

Para leer, reflexionar, visionar y consultar.

Este libro es fruto de una selección de los nuevos cineastas chilenos. Así  se presenta  “El Novísimo Cine Chileno” donde Ascanio Cavallo y Gonzalo Maza están a cargo de la edición.  El libro de Uqbar editores es un recorrido a un puñado selecto  de cineastas quienes, según  el  presentador del libro el productor Bruno Bettati,  tienen  más que algo en común.  Los editores nos hablan de  La herencia de los años 60 sin cargar el peso. Estos directores  en su mayoría no superan  un par de películas y han sido educados en el cine y en las universidades, alcanzando éxito en Europa y un escaso reconocimiento en nuestro país. Existe otro elemento que es común en ellos. El terreno en el cual desarrollan sus problemáticas.  Con la intimidad como territorio de conflicto, estos veintitrés cineastas están ocupados en  buscar una estética más que un éxito de taquilla.

“El Novísimo cine chileno” está compuesto por veintiún artículos, algunos  con carácter de ensayo,  los cuales fueron escrito por distintos autores, con plena libertad y estilo de trabajo.

Quisiera ir pasando brevemente por cada uno de ellos para que el lector se haga una idea del contenido del libro.

Matías Bize y el cine feminista por Ascanio Cavallo  quien lo señala como un cine performativo.  A Bize le interesa la evolución y la mirada  a la mujer subyugada por el hombre. La pareja y la intimidad es la médula temática del  cineasta. La inestabilidad de la pareja,  la fertilidad y la capacidad de construir familia es el giro más agudo del cineasta.
Bize encuentra en Blanca Lewin,  protagonista de casi todas sus películas, una gran agudeza.

Los personajes de sus piezas audiovisuales  son continuidades de sus propias películas, podrían estar en las otras también  porque son traspasables. Sus encuadres son como manotazos,  una visión intuitiva y es tal vez el cineasta más conservador de su generación. El cine de Bize depende del mismo, de su coherencia y búsqueda, de su aguda intuición en su temática.

El segundo artículo es de Ernesto Ayala quien escribe El Verano,  la ciudad y las palabras. Refiriéndose al cine de Fernando LavanderosAyala nos diceNo hay documental en los últimos 30 años que relate tan de cerca la marginalidad, el desarraigo y la orfandad en Chile (este año no hay cosecha 2000)”, es desde ahí donde el cineasta nos habla de el vacío que tiene la conquista, el engaño de lado y lado. Una estrategia. El tema de Lavanderos son  los cimientos de la pareja, viajando  por lugares que sus propios protagonistas van develando, como un guión escrito al instante una mezcla de docu-ficcion. Esa es la importancia del trabajo de ocultamiento de información que hace a sus actores. Es la intimidad donde se fraguan las mentiras y la vida. Aunque para Sebastián Lelio el cine es como recipiente para que entre la vida. Así nos dice Jorge Morales en su Artículo “La Muerte de la Familia” para Lelio la película es lo que entrega el material rodado mas allá de lo que está en tu cabeza. Siendo el único que ha incursionado en todos los formatos. Maneja un  talento para filmar y producir una pieza en tiempo récord, se ve en su documental -El efecto kulechov- filmado y producido en 5 días en Rapa Nui esto también lo demuestra después del terremoto en Chile con su película “El Año del Tigre”. La paternidad es un gran tema en el   cine de Leilo, estos padres son irresponsables, indiferentes a sus actos o están ausentes, provocan dolor consciente o inconscientemente. Es importante señalar la coherencia del cineasta y  como asume la herencia pre dictadura en su cine.

Muy distinto desde el punto de vista de la herencia es el cine  Alicia Scherson. Cine en construcción es el título del artículo de Carolina Urrutia. Señala que  la sensación sonora de sus planos son comparables a los centrípetos de Ruiz  con la diferencia de que aquí la imagen no constituye relato, dibujando  tenciones entre miradas, el cuerpo, el espacio y el tiempo, un cine más de la representación más que un cine de registro, que se construye desde cero, donde la imagen es la constructora del relato  por medio del paisaje y la visión del lugar. Lo sensorial es fundamental y aparece también en la relación hombre mujer que  esta empapada de nostalgia hacia la ciudad, pues siempre aparece la idea de civilización y de su ruina un dialogo material y concreto con aquellas huellas que también va dejando el cine.

“Lost in translation”,  es el artículo de Juan Pablo Vilches  quien se centra en el cine de  Alberto Fuguet. Vilches nos habla de la  búsqueda de Fuguet por el  elevamiento de las personas, el sentido de desarraigo la búsqueda de la pertenencia geográfica. Esto es claro desde primer corto,  Matías va a terapia, mismo personaje de “Mala Onda” (novela de Fuguet) o bien su hijo años después. En su largometraje “Se Arrienda” del 2005 ocurre lo mismo su protagonista vuelve con la intención de radicarse en Chile. El destierro y su integración son los temas que rodean al cineasta.

Cristian Ramírez recorre  la filmografía de Pablo Larraín  desde Fuga el 2006  hasta Post Morten el 2010. Ramírez se centra en el interés del cineasta por la década de los 80 y del  prejuicio del espectador en catalogarlo como el director de la derecha chilena.

El mezclador de películas es Ernesto Díaz Espinoza  así es para  Hermes Antonio quien nos escribe el articulo “Un Kilterri sin maestro”. Sus largos para Antonio son otras películas miradas por este director,  pintadas como antiguas con gráficas viejas. En su cine siempre existe alguien  que está peleando. El peliculita como lo define el ensayista se centra en el género de la acción en la violencia como motor. Copiando diferentes películas.

Un cineasta  con múltiples talentos que debe luchar con no dispersarse es Sebastián Silva La libertad de su cine aparece en su primera película como también su inspiración de todos lados, es lo que nos dice Héctor Soto en su ensayo Cautiverio Feliz. El ensayista realiza un interesante análisis y desglose de “La Nana” (2009) película de Silva que ha tenido uno de los mayores éxitos a nivel internacional del cine chileno.  El ensayo de Soto se centra en el cuestionamiento de críticos sobre  guión y la posición política en la que se encuentra la nana (Cata Saavedra) y en desglosar con mucha habilidad lo que Silva plasmó  en su película. “La Nana” fue parte de las conversaciones en la sobremesa chilena durante semanas, cosa no muy habitual en el cine chileno.  Para Soto,  el cineasta está por encima de la media chilena, el encierro físico y personal son su común denominador.  Además el artículo nos entrega una  visión del ¿por qué?   “Gatos viejos (2010) no llegó a ser una película excepcional

“Películas de Mierda, raras,  que nadie se interesa en ver”. Es el título del ensayo de Gonzalo Maza sobre el cine de Sepúlveda y Adriazola.  Intentar  ayudar a los pobres es un gesto inútil y ridículo. Otra bofetada de la buena conciencia burguesa que sirve para poco más que para limpiar sus culpas. Cuestionar los mecanismos habituales de buena conciencia es el cine que habla de pobreza. Para Maza, Sepúlveda y Adriazola  reaccionan a las películas chilenas  “Chacotero sentimental” y “Taxi para tres” como caricatura de lo pobre.  ¿Un cine desprendido de vanidad puede ser cine? Es la pregunta de Maza. Los cineastas tienen una clara conciencia de que a pesar del dolor, la suciedad y el hedor, sin poética no hay relato posible de la pobreza y quizá ahí está la llave para llegar la dignidad tan ansiada

Rodrigo Marín es un cineasta que opta por describir mundos sociales y culturales acotados, sus recursos son propios. El artículo de Pablo Marín titulado pertenencia e insatisfacción   se extiende en “Zoológico” (2011)  última película del cineasta y revisa el largometraje  “Las Niñas” (2007) donde el autor reconoce la necesidad de volver permanentemente a “Persona” de Bergman. Su primer trabajo fue “Bastardos” (2005) película que dirigió en conjunto con Santiago Correa y Andrés Reyes. Cada uno de ellos se hacía cargo de un personaje y lo enfrentaba al material del otro director. El cine de Marín es buscador del paisaje humano de esos personajes acotados en un tiempo. Zoológico ya la demuestra en su propio título.

El documentalista José Luis Torres  realiza  una práctica des constructiva. Una  exasperante insistencia de lo estático y lo dinámico del documental. Es lo que nos dice Pablo Corro en su ensayo “El cine en otro sentido”. El año  2004  el cineasta recibe un premio por su documental “Ningún lugar en ninguna parte” en el festival  internacional de documentales de Santiago. Su cine presenta una suspensión en la conciencia del documental una fenomenología de las percepciones. Recuperar la inocencia perdida, la presencia de un mundo, el origen de las cosas. Es interesante el análisis de Corro, recorre su trayectoria analizando y desmenuzando sus documentales, buscando en otros autores las procedencias he inspiraciones dándole  una segunda y tercera mirada a un documentalista que enfrenta el movimiento con la quietud. Que enreda la ficción con el documental,  para enredar comienzos como la vida misma.

El montaje de la cineasta Elisa Elish es tanto operación conceptual como poesía y fractura. Es lo que nos dice Iván Pinto en “Territorios inestables”. Elisa es rigurosa en el plano de la imagen cinematográfica no admite concesión al momento de establecer una dialéctica entre destrucción y construcción. Su contraste radica en la fragilidad de sus personajes versus la brusquedad visual de estos tratamientos. En la película “Mami te amo” (2008)  más que narrar, ella desmonta en bloques la experiencia cinematográfica. El 2012 estrenó “Aquí estoy, Aquí no”, versión libre de vértigo donde utiliza la estructura para desestructurarla, desestabilizarla, sin reglas. Su cine es una arqueología visual.

Un cine pobre basado en conductas y acciones, un relato de un Chile sin esperanzas de surgir es el de Alejandro Fernández. “Personas y lugares” es el artículo de Daniel Villalobos. Fernández nos ofrece lo rural la geografía como escenario y los personajes como paisajes. Los dos largometrajes del cineasta “Huacho” (2009) y “Sentados frente al fuego” (2010) muestran un Chile a secas dice el ensayista.  Las películas de Fernández  terminan aludiendo a la mayoría de los chilenos nos dice Villalobos, donde  relaciona las dos películas del cineasta buscando su parentesco. Pensando que una podría ser contenida o bien desprendida de la otra.

Cristopher Murray y Pablo Carrera buscan y encuentran un cine fecundo atizando lo que ellos llaman “Normas para una obra en tiempo libre” y la clara influencia de las seis funciones del plano de Raúl  Ruiz. Es lo que nos dice Eduardo Murillo en “Instrucciones de uso para una maquina de luz y sonido”.

La sobriedad de Cristian Jiménez en mostrar Los elementos de su cine para que el espectador procese individualmente sin ser guiado a una emoción. La contradicción de los tonos para construir un ambiente ligeramente melancólico, pero ante todo sereno y discordante sobrio, es uno de los grandes talentos del director. Es de gran habilidad como enfrenta “Bonsai” (2001) basada en la novela del mismo nombre  de Alejandro Zambra. El ensayo “El cine de la sobriedad” es de  Pamela Biénzobas.

“Te creís la más linda (pero erís la mas puta)” es la primera película de Che Sandoval. Lo interesante en ella es el centro que pone en la palabra y en la incontinencia total de su personaje protagónico. Javier Porta Fouz   –Decir hacer enfrentar caminar moverse-  busca las razones del cine de Sandoval en su lenguaje, que a ratos es un rap, una verborrea constante. El busca un Santiago, en postales reales, transitables, caminables para su personaje. El documento pone énfasis en el logro del cineasta en su primera película y en centrarse en el lenguaje, y su búsqueda de un barroco rítmico.

Un cineasta curioso,  un buscador de la autenticidad sin llegar a ser pretencioso es  Martin Seeger, nos dice Andres Nazarala en –El cine que se lee-  Piort: una mala traducción (2010) es su último trabajo. El 2007 realizó el cortometraje Las traducciones de Piort Herroll que fue su primera aproximación  por las impresiones de las  traducciones y  los absurdos que puede provocar el subtitulado. En una película. Para este trabajo creó una nación ficticia Nacrovia en la cual se habla nacrovés, idioma inventado con sus propias reglas. Es interesante para Nazarala el cine que se lee (subtitula)  donde traducir es traicionar para el cineasta. La incomunicación es el tema de Seeger pero entre los personajes y el espectador. Sus cortometrajes son ingeniosos lúdicos y libres. El cineasta generará expectativa porque vendrá en sus siguientes películas.

El cine de Nayra llic es  atmosférico delimitado en un espacio (Metro cuadrado 2011) su cámara busca su propia flotabilidad que sin adherir necesariamente a las emociones encarnadas. Se confunde el actor con el mobiliario, aquí una expresión interesante en el desarrollo del  ensayo  -Arquitecturas interiores, indicaciones para (des) dibujar la ciudad-  de Antonia Giraldi sobre la cineasta. Su problemática es la intimidad, sus personajes no son.  Deambulan mientras la cámara los sigue en círculos, intentando expandir los límites existenciales, que al fin de cuentas no es más que un departamento. La fusión de la música y sus planos buscan en bloques perfilar una noción de intimidad radical. Los trabajos de la cineasta dejan la sensación de que no se construyen historias como ecosistemas cerrados. Su identidad se funda en lo confuso, ambiguo y sin localización.

Udo Jacobsen autor de –Representaciones liminares- parte realizando una breve reflexión sobre el cine, su origen, apogeo y utilidad. Se pregunta ¿Que es el cine? Y desde esta reflexión nos anticipa desde donde se enfrentará a la obra de Niles Atallah. El cineasta camina por la senda delirante, de las convenciones cinematográficas. Salirse del surco es la resistencia y la necesidad de extrañarse de un mundo que persiste en su anquilosamiento. El ensayista realiza una interesante comparación entre la ficción y el mundo real en las películas. Los objetos son dadores de realidad. El silencio es un factor importare en la definición de los personajes de Atallah

El  cineasta The Court “Una vuelta a la tierra de sus recuerdos en el espino” (2004) desarrolla una experimentación visual y sonora mezclando elementos de la ficción y el documental, en una hibridez que será uno de los elementos característicos en la filmografía de Court nos dice el ensayista Raúl Camargo  en su ensayo –Desde la tierra- Sus primeros cortos serán la base estética para su primer largometraje Ocaso (2010) La belleza de las imágenes y su estrecha relación con el mundo sonoro no se abandonan en su largometraje. Court filma la irrupción de la modernidad de forma idéntica a los hermanos Lumiere con la llegada del tren a la estación (ver pág. 194p1) El cineasta busca en los hermanos Bustamante (Domingo de Gloria 1981) su ideario otorgándole personalidad propia.

Camilo Becerra en sus dos cortometrajes “La Cita” (2002) y “Esperando a México” (2008)  tienen un carácter de denuncia, esto será base para la realización de su primer largo “Perro muerto” (2010) donde el centro es el de un cine social, nos dice Valeria de los Ríos en – El regreso del cine social- Un cine social y preciosista es el de Becerra, sus  influencias  van desde el neorrealismo hasta Tarkovski, Sukurov,y  los hermanos Dardenne.  En  “Perro muerto” (2010)  Becerra da lugar especial al cuerpo en varias dimensiones poniendo hincapié en gestos, movimientos, sonidos y formas de moverse y caminar. El ensayo de Valeria de los Ríos hace una  interesante comparación con teóricos como Michel Foucault y Judith Butler, que reflexionan sobre el lugar del cuerpo en la sociedad. Becerra vuelve al cine social agregando a la visión económica o material la subjetiva y emocional.  Un cine que incorpora la dimensión corporal a través del trabajo con la temporalidad y con el cuerpo.

El novísimo cine chileno de los editores Ascanio Cavallo y Gonzalo Maza de Uqbar editores nos entrega una  dimensión y profundización de una generación. Un aporte generoso que habla de otros creadores que no son ellos. En reiteradas ocasiones me vi saltando de la lectura al visionado de alguna de las películas. Un libro que dejaré para consultar y seguir el devenir de estos creadores. Este libro nos entrega una gran puerta a una generación que por sobre todas las cosas está en el derrotero de escapar de los formalismos de la industria tradicional. ¿Por qué la intimidad es lo que los une? Miles serán las repuestas. Pero la mía es que la introspección es el único camino posible para poder detenerse y recuperar lo esencial de una sociedad enajenada, disparada a un lugar inexistente del mañana, condenada a un escapismo que tiene como único fin el buscar y satisfacer el alma por medio de lo ajeno lo inerte y material. El novísimo cine chileno, es para leer. Reflexionar, visionar y consultar.

 



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