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Semana 176

Memoria / memory / mémoire / kimniekan

Vale Acuna Publicado: 5 octubre, 2012

Memoria: Función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado. 

Yo no nací en la dictadura. Y mis hijos tampoco nacerán en la dictadura.

Mas, no les privaré  y no privaré el derecho de recordar. El recuerdo colectivo. La memoria construida.

Nací en medio de dos historias, dos memorias, dos dolores. En la contradicción y disputa que hay en entre el olvido y el recuerdo. Entre la amnesia obligatoria, y las lágrimas del recuerdo.

Nos han enseñado que hay que quedarse con los buenos momentos de la vida, que cuando estemos tristes, retrocedamos y recordemos momento felices. Momentos que por cierto, en mis padres están teñidos de dolor, el dolor de la injusticia y el dolor de la juventud robada.

Y hoy día, esa memoria también me pertenece.

Y también le va a pertenecer a mis hijos.

Son repetidas las veces en que me han dicho, tú no opines, tú no estuviste en esa época, no sabes lo que pasó. Y siento que es negarme el compartir y continuar una historia que es tejida, en la que el dolor es parte de ella.

Dicen los budistas que el dolor es parte del crecimiento.

Y se niegan a olvidarlo.

Y yo también me niego. Me niego a borrar esta historia.

Porque soy la generación que continúa.

Y de cierto modo, tengo en mis manos, como continúa esta historia.

Porque no quiero negar la existencia del dolor y la injusticia. No quiero que los puños se cierren vacios y sin fuerza. Hay un futuro que tiene cara de pasado.

Y un pasado en que nos dibujaron un futuro.

Hoy, la amnesia es obligada. Y el que recuerda, es resentido.

Ya hemos olvidado, por ejemplo, que somos parte de una mezcla sangrienta y violenta de españoles que vinieron a quitar la libertad. Y nos impresionamos del mapuche que continúa luchando con sus tierras.

Ha pasado tanto tiempo.

Y lo más probable es que lo sigan haciendo (y ojalá se puedan unir todos). Porque si perdimos algo del origen… es esa capacidad mágica que tienen los pueblos de recordar. La memoria del ancestro que a todos le pertenecen. Y la lucha que se va transmitiendo.

Por eso,

Reitero.

Seremos parte de la memoria de  nuestros hijos.

Y está en nosotros, darle a consumir el remedio para la amnesia obligada.

La palabra odio. No es lo mismo que memoria. Que no lo confundan con las delicadezas del lenguaje constructor de olvido.

(…) quizás nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos. (Galeano, E)

 

 



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