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Semana 178

Sanos criterios para elegir a un buen alcalde o concejal

Samuel Vial Publicado: 6 agosto, 2012

Hace unos días se cerraron las inscripciones para postular a ser candidato a alcalde o concejal en todas las comunas de Chile. Le toca ahora pronunciarse al Servel para determinar la lista definitiva de candidatos para las elecciones del 28 de octubre.

Han comenzado los candidatos a exponer sus ideas y deseos. Todavía son sólo esbozos de programas y más bien lo que uno lee hasta el momento son puras buenas intenciones sobre la gestión moderna, la seguridad, la educación, la limpieza y la belleza de la comuna. Todos nos hablan de que cada comuna posee a los mejores ciudadanos del país. Todos nos dicen que si son elegidos gobernarán los vecinos. Todos se muestran como los más honestos y capaces.

Los que hoy ejercen el cargo de alcalde o concejal, nos hablan de lo mucho que ha avanzado la comuna con su extraordinaria y personalísima gestión. Dan ejemplos para probar su afirmación y obviamente esconden lo que no los favorece. En cambio, los de oposición al alcalde en ejercicio, nos ilustran sobre lo que el alcalde no desea mostrar. Las autoridades vigentes nos hablan de lo indispensables que son, y los otros nos advierten de la necesidad de cambiar a esas autoridades.

En este escenario, el votante mira tratando de buscar la verdad y trata de verificar si es necesario o no un cambio. Como muchos ciudadanos no tienen toda la información ni tampoco se dan el tiempo para encontrarla, éstos tienden a confiar en lo que les dicen ciertas personas más informadas y creíbles para ellos. Se dejan llevar por líderes de opinión confiables. En cambio, los más ideologizados y que usualmente votan por partidos, pareciera que les da lo mismo el candidato mientras pertenezca a la tienda de sus amores ya sea a la izquierda o a la derecha.

Pocos dudan que estemos en un tiempo de crisis aguda de representatividad. Sin embargo, poco a poco aumentan los que desean votar. Es que ya entienden que es absurdo marginarse, porque no da lo mismo quienes sean los elegidos. Los electos toman decisiones que afectan a toda la comunidad y ya hemos comprobado a qué niveles de desatino puede llegarse si las autoridades no son las adecuadas. Y si no han aumentado ostensiblemente los votantes no es tanto por escasez de ganas, sino por la ausencia de candidatos que nos entusiasmen. Muchas veces no votamos porque elegir entre el cáncer y el sida, como anunciaba Vargas Llosa, refiriéndose a las últimas elecciones en el Perú, nos adormece o mata el deseo de ejercer el sufragio.

Como ya sabemos, cerca del 80% de las actuales autoridades van a la reelección. Pese a que la ciudadanía desea cambios de rostros, tanto la Concertación como la Coalición optaron por ofrecernos lo mismo de hace 20, 16, 8 y 4 años, según sea la comuna respectiva. Y no resulta extraño que hayan tomado esa decisión, ya que el político sólo escucha y obedece a las urnas. No van a cambiar ese plato de comida comunal hasta que no reciban el castigo de los electores. En el momento que esa sanción se dé, vuelve inmediatamente la humildad perdida y desde su casa el político mastica su derrota y analiza el por qué lo enviaron fuera del poder. Bueno, también es verdad que algunos ni siquiera en la derrota aprenden, y reclaman sobre lo malagradecidos que son los votantes.

En este escenario tan complejo en que nos cuesta tanto elegir al candidato que no nos frustre, creí necesario aportarles algunos criterios de selección que yo utilizo y que quizás les puedan servir para saber escoger con tino a sus futuras autoridades municipales. Estos serían los siguientes:

a) Criterio de suficiencia profesional. Nuestro futuro alcalde o concejal requiere poseer ciertas capacidades duras y blandas mínimas. Entre las duras: conocer la comuna, saber de cierta reglamentación básica comunal, conocer de gestión, saber hablar y escribir con corrección, etc; entre las blandas: saber escuchar, trabajar en equipo, empatía, algo de creatividad, etc.

b) Criterio de honorabilidad. No tener noticias que haya sido un delincuente o que si bien no ha sido declarado reo, nosotros estimemos que debería estar preso. Que cumpla la palabra empeñada y que sea un hombre o una mujer equilibrada en sus valores y en su personalidad.

c) Criterio de independencia partidista. No significa que todo miembro de un partido no puede llegar a ser independiente para tomar decisiones públicas. Claro que puede. Lo que es exigible a éste es que jamás sobreponga los intereses de su partido a los de su comuna. Que no use los recursos de su comuna para difundir el ideario de su partido. Es cierto que los elegidos necesitan para gobernar gente que comparta su propuesta, pero en ningún caso deben llenar su municipalidad de militantes o de operadores políticos de su partido.

d) Criterio de independencia económica. Debemos desconfiar de los candidatos cuyas campañas son millonarias. Tengamos plena certeza que para vencer vendió su elección a algunos donantes y en el ejercicio de su cargo no será libre para decidir. Y si un alcalde o concejal no es libre para decidir sobre el bien común, entonces primarán los intereses de pocos por sobre los de la comunidad.

e) Criterio de dormitorio territorial. El alcalde o concejal debe vivir en la comuna que administra. De 9 a 18 hrs no sirve ni basta. Se ve mal que una comuna para ser bien administrada necesite que venga alguien de otra comuna a mejorar su gestión. Y no es verdad que no tenga un buen vecino para que sea su alcalde o concejal, más bien son los partidos o bloques los que para equilibrar y mantener sus redes de poder, les envían candidatos desde las comunas en que usualmente duermen los líderes.

f) Criterio de renovación de rostros. Tiendo a apoyar la reelección una sola vez. Más de dos reelecciones inevitablemente sobrevienen las practicas y conductas corruptivas; la ausencia de ideas y proyectos reales para mejorar la comuna; la prepotencia y la soberbia de los reelegidos; la pérdida de equilibrio personal, etc.

Espero que esta columna los ayude a escoger de mejor manera a sus futuras autoridades comunales. Continuaremos escribiendo sobre esta apasionante elección municipal. Soy de los que cree que se avecinan cambios muy relevantes, y que esta elección del 28 de octubre será tan política como la primera que hubo de vuelta a la democracia en la década de 1990.

Fotografía ©Maira Troncoso



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5 Comentarios

  1. ana ha comentado

    Un sitio para ir integrando elementos de juicio, muy bueno. http://eligetuscandidatos.com/

  2. Pingback: Lo que hay que tener en cuenta para elegir a nuestras autoridades

  3. Pingback: Sanos criterios para elegir a un buen alcalde o concejal

  4. Manuel Labra Segovia ha comentado

    Estimado, muy buen resumen y un aporte para personas que deseen votar con información y usar parámetros para elegir a las autoridades, quiero además darle énfasis a un punto muy importante que mencionas:

    “Entre las duras: conocer la comuna, saber de cierta reglamentación básica comunal, conocer de gestión, saber hablar y escribir con corrección, etc”

    Creo que este punto lo deberían considerar muy bien los “nuevos” candidatos, aquellos que buscan ser una alternativa, es común ver como nuevos rostros, con ideas positivas para una comuna son incapaces de cumplir sus promesas electorales debido a que: al estar en sus puestos tienen que lidiar con una máquina política y burocrática que los imposibilita para realizar una gestión basada en buenas intenciones e ideas y gestionar a partir de acuerdos y cuoteos económicos.

    Los nuevos candidatos deberían prepararse en gestión pública y ser transparentes en sus promesas de campañas, aprovechando de concientizar que mientras no se produzca un cambio radical siempre se deberá lidiar con grupos de poder y que los resultados a obtener dependen de una gestión de acuerdos.

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