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No respires: Cuando se apaga la luz, el ciego es el rey

Macarena Polanco Publicado: 15 septiembre, 2016

Parece imposible que con la cantidad de películas que abusan del truco fácil y del exceso de efectos, aún hayan films “de horror” que todavía puedan tener giros novedosos. El uruguayo Fede Álvarez (el director del brutal reboot de “Evil Dead, Posesión Infernal” en 2013) ha demostrado lo contrario. En “No Respires”, él apuesta por una narrativa clásica pero sin recurrir a presencias demoníacas ni efectos paranormales. Todo tiene un toque realista francamente aterrador en esta reescripción y reimaginación de una de las películas de terror más vistas de la historia, una tarea no menor.

¿Tres jóvenes contra un hombre mayor y, además, ciego? A simple vista pareciera que esto ya lo vimos. En muchas películas (por ejemplo, “La masacre de Texas”, “Los Extraños”, “La Noche de la Expiación”, “Funny Games”, “Horas Desesperadas”, “Panic Room”, “La Gente Detrás de las Paredes” etc), un grupo de desafortunados llega a una casa lejos de toda civilización, para encontrarse con algún lunático que acaba, con bastante saña, uno a uno con todos los miembros del grupo. En “No Respires” ocurre casi lo mismo… pero no igual.

El primer giro propuesto por Álvarez y Rodo Sayagues (co guionista) es que son criminales, y no un grupo de distraídos jóvenes, quienes se meten a esta casa. Rápidamente, estos ladrones se darán cuenta de que subestimaron a su víctima y que la única salida es escapar de la casa haciendo el menor ruido posible. Por desgracia, descubren que salir será más difícil de lo que fue entrar. El director crea atmósferas claustrofóbicas y desde el principio nos presenta al ciego, interpretado magistralmente por el talentoso Stephen Lang, como un personaje que no se anda con chicas. Atento a cualquier chasquido provocado por su piso de madera, es capaz de disparar con una efectividad asombrosa y es, prácticamente, imbatible en un mano a mano. Además, tiene la ventaja de que conoce cada recoveco de su casa. Lo único que no sabe es cuántos son los tipos que debe asesinar.

La película se hace muy entretenida y captamos a un director en completa capacidad, como si llevara años dirigiendo. No sólo hay grandes ideas visuales (ojo, no se engolosina con ellas), sino que también hay un manejo del suspenso que, difícilmente, se ve en directores jóvenes. Incluso tiene espacio para el humor (muy negro, porsupuesto). En “No Respires” casi nada es lo que parece y se invierten constantemente los roles, en un mortal juego del gato y el ratón. ¿Quién es el bueno y quién es el malo? Es la propuesta del guion.

Siguiendo con los puntos fuertes del guion, éste juega constantemente: cuando crees que va a pasar algo, pasa otra cosa, cuando crees que ha muerto alguien, enrealidad no ha muerto, cuando crees que viene el final, no es el final, y eso permite mantener enganchado al espectador. El director se las ingenia bien para esconder el cliché del terror, aunque igual está omniprrsente. Esto se logra por las sorpresas del script, en la que todos los personajes importan y tienen espacio para su desarrollo.

Stephen Lang crea un personaje maravilloso, el cual te provoca pena y odio a la vez. La protagonista, interpretada por Jane Levy, también está muy bien perfilada, ya que al principio parece la típica mina canchera que se atreve a todo, pero gracias a la influencia del personaje de Dylan Minette, uno de los ladrones que parece más responsable, la chica cambia completamente.

“No Respires” no es una película súper original pero consigue sorprender. Y esto ocurre porque este psicópata es diferente a Jason, a Ghostface, a Leatherface…este tipo es un ciego psicópata, y eso significa creatividad, porque cuando se apagan las luces, el ciego es rey.

En resumen, Álvarez aprovecha la banda sonora, la edición de sonido, la fotografía y los giros de guion para manejar la tensión. Técnicamente es bastante completa, con una fotografía claustrofóbica relativamente bien usada y una oscuridad bien manejada. La dirección está muy correcta, con un gran montaje en la casa, manteniendo la cámara quieta en puntos de gran disposición visual. Sólo ha sacado aplausos de la critica por ser una apuesta asfixiante y angustiosa, y que le da la oportunidad a un actor, muy típico del reparto, para que hoy cargue el protagonismo en un papel exigente y que nos ha permitido verlo como una gran revelación.

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