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¿Tendrán alma los coludidos?

Verónica Grünewald Publicado: 30 noviembre, 2016

Hace tiempo  que los chilenos  no  avanzamos. Es más, estamos retrocediendo- No me importa lo que diga  el Banco Central  o los expertos Goldman  Sachs.  El que crezca,  el que termina sus resultados con números positivos  es porque descansó en otro. Y ese otro, la mayoría  de las veces es un explotado, un  oprimido y lo peor. Ese otro es un engañado.

Me sorprenden las  utilidades   semestrales   obtenidas por los grupos  económicos más  poderosos  de  Chile.  Me sorprende   que se hable de un aumento de  utilidades de  225%  en un semestre. Ese  porcentaje para el Grupo Matte  significó 692 millones de dólares. EL Grupo Paulmann,  principalmente  gracias a CENCOSUD,  una de sus empresas, obtuvo un alza de 151%, lo  que significa que  en el primer semestre solo obtuvo 116   millones de dólares y  en el segundo semestre       alcanzó la cifra de $ 289 millones  de dólares.

Los  pobres de este grupo han resultado ser  el grupo Angelini que vio reducidas sus ganancias a 640  millones  de dólares y  los Luksic, reportaron  una baja, solo  obtuvieron  884  millones  de dólares. DE TODOS MODOS para ambos grupos las utilidades rondaron el 15%

Es muy  triste creo yo. ES TRISTE CUANDO nos damos cuenta  de que  HEMOS   crecido en una sociedad que nos   encamina hacia el  avasallamiento.  Eso que llaman educación y que no es más que un proceso de preparación  de empleados de bajo costo. Con pocos recursos  técnicos, sin herramientas  ventajosas que permitan  enfrenarse con mejores posibilidades al mundo laboral. Incluso  con  fuertes  carencias lingüísticas. Uso de pocas palabras y sin manejo de alguna lengua extranjera. Así  es el chileno  que forma la sociedad. Sospechamos  que algo no está bien  y protestamos. Pero en las calles no está   la respuesta.

Los grandes empresarios dirán que   a cada trabajador le pagan un sueldo. ¿Pero es realmente un sueldo justo? ¿Se tratará de un sueldo  ético?  La única  forma de hacer fortuna, esos niveles de fortuna es sentándose sobre las espaldas de otro. Mientras ellos, en sus reuniones de directorio aprueban las maneras de reducir costos, las colusiones  o los acuerdos que los llevan a financiar a este u otro candidato al parlamento, hay  alguien que madrugó para  servir el desayuno de sus hijos. Hay alguien que se esfuerza por que sus hijos aprendan historia o matemáticas. Hay alguien   que se ocupa de las fobias y de  las pesadillas de sus hijos.

Mientras  ellos hacen dinero de esa forma, hay alguien que  se ocupa de limpiar su casa, de mantener su jardín. Hay alguien que se  esmera en mantener  su auto en buenas condiciones. Pero  los coludidos  están tan arriba revisando los números,  que no les importa  llegado el momento,   tener que desvincular, esa palabra que ha reemplazado al despido. Desvincular a los mayores de 50 años porque bajan los costos de esa manera. ¿Y el despedido? Nada, no dice nada. Le trajeron  a UBer  y estará feliz por un tiempo.

No me cabe duda.  Hay algo de insano en  la  fortuna. Hay algo de insano si  no importan las personas. Cierto, el pobre no tiene idea  de cuánto posee el otro. Pero el que tiene y sabe  es responsable, porque sabe que con  300 mil pesos no vive una familia, ni con 400. El que tiene y sabe es responsable de esa familia. Hubo un hombre o una  mujer que dejo  sus hijos encargados para que el coludido tuviera esas ganancias. Hubo un hombre o  una mujer que se  endeudó para pagar el colegio de sus hijos y  ver si así  tendrían más oportunidades que las que tuvo  él o ella.

Pero  eso  a los coludidos no les importa. Brindan  celebrando  aquello  que los hace  miserables,  aquello  que pudiendo  utilizarlo de buena forma,  los hunde más en  su pobreza de alma. Creo que ninguno es creyente. Ninguno  de los coludidos cree en  la vida eterna o en el cielo.  Si fuera así, no se esforzarían  tanto en  hacer crecer  eso que no les sirve para  el viaje del alma.

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1 Comentario

  1. patricia Roccatagliata ha comentado

    por Dios que cara dura los coludidos. No les importa nada mas que sus ganancias. Lo tremendo de esto es que después de estafar a un país entero siguen viviendo la misma vida de siempre, ni siquiera se sonrojan de vergüenza…. la justicia no los alcanza pero todo no puede ser tan gratis…

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