SITIOCERO

Victoria Uranga HarboeMalucha PintoRebeca Araya BasualtoMauricio TolosaMariluz SotoAndres RojoCarolina CádizAlberto CecereuAlejandra YermanyPatricia MoscosoFesal ChaínMagdalena RosasJosé Manuel VelascoJuan FredesGustavo Adolfo BecerraSergio ArévaloMaría del Pilar ClementeCarolina FerreiraVerónica Grünewald

El color piel. Protocolo para la superación de lo terrestre.

Verónica Grünewald Publicado: 12 enero, 2018

En el taller de pintura la profesora preguntó ¿Saben hacer el color piel? La pregunta me dejó confusa. ¿Color piel? ¿Existe un color piel?  En  el intento de dar respuesta a la pregunta, no sobre el saber hacer un color piel, sino en la duda que me produce la existencia del mismo, debo dejar  constancia de mi cercanía con los seres celestiales. Se les llama de esa manera pues habitan en el cielo. ¿Han oído mencionar el color celeste cielo?

Por lo demás, doy fe que en llamado cielo, se encuentran brillantes almas de todo tipo. En común tienen la bondad y la alegría. Muchos de los que llegan allí, como son tan buenos, solo siguen brillando en su bondad. Pero como todos los sistemas organizacionales, los procesos son perfectibles y en eso han estado trabajando. Sé que mejorarán los procesos de admisión, los  criterios de inclusión. También revisarán los cupos de equidad.

Lo anterior se produce porque no es lo mismo ser un alma buena en medio de la guerrilla y la barbarie de algunos países africanos, que un alma buena que vivió siempre en Europa.  No es lo mismo. No es lo mismo un alma buena, que acaba de pedir perdón a los ochenta años terrestres que un alma buena de veinticinco. Tampoco es lo mismo un alma buena producida en un cuerpo negro. Se ha tomado nota de las diferencias  que se producen en la percepción distorsionada de los creados, los humanos,  respecto del color  que le corresponde vivir a cada ser. Unos se miran a otros en forma distinta.

Sobre los colores, lo que sé es que en verdad fue una inspiración del Jefe. A  último momento se entretuvo distribuyendo  el arcoíris en el universo y como en definitiva, él es un artista maestro. Su último movimiento fue casi como poner su firma sobre la tela,  y lanzó una pincelada sobre lo máximo creado. La especie humana sobre la tierra.

No tienen idea de lo que le pesa, a veces, ese arranque de grandeza y de creatividad. ¿Qué hubiese sucedido si todas las cubiertas fuesen iguales? Nunca él imaginó que los humanos iban a entretenerse tanto y a someter unos a otros, solo por su color. Nunca pensó que el color de la piel abriría o cerraría puertas.

(Observación) El cielo está lleno de almas buenas, ángeles, serafines, querubines y ninguno es blanco. En verdad ese no es un color. Al cielo llegan transformados en su color favorito. Y se han visto almas tan buenas, tan buenas que destellan todos los colores del arcoíris. Todos. Eso es maravilloso. Hubo una época en que se dividían entre azules y rosa. Con los años comenzaron a llegar algunas almas que tenían más tendencia a la combinación de estos tonos, entre rosa y azul y hoy en verdad, la gran mayoría está en esa gama. Malvas, obispo, magenta, lila, morado. En fin, los arreboles, el atardecer, las primeras horas de la madrugada, toda esa belleza de la creación terrestre, se puede ver reflejada en muchas de las almas. Son hermosos, como el centro del cielo. Todos felices con su color favorito.

De todos modos, Él sabe, desde antes, el camino que debe recorrer cada uno en su paso por la vida terrestre. Y generoso concede. Negra. Pobre y negra. Desde allí surgen almas que sonríen ¡Sonríen! Son capaces de sonreír, a pesar de todo.  Y los que cantan ¡Cómo cantan! Ponen voces en las mujeres que callaron, en las que fueron esclavizadas y no llegaron a un puerto, en las que lanzaron por la borda por débiles o enfermas. Ellos y ellas, los de cubierta negra ¡Son capaces de cantar!  ¿Cómo cantan? Son capaces de  alegrar con sus voces, son capaces de emocionar. Es una forma de reparación, las almas que vistieron de negro durante su vida terrestre, tienen prioridad. Por valentía. Ellos que nacieron vestidos con cuerpo negro, tienen prioridad.

Aún no son perdonados lo que experimentaron con ellos. Aún no son perdonados quienes los engrillaron, los castigaron y los negaron. Los negaron. ¿Cómo permitieron eso? ¡Los negaron! ¿Qué clase de humanidad se niegan a sí misma? Todos partieron desde el mismo lugar. Todos comenzaron en el mismo paraíso. Ninguno tenía derecho de someter al otro por su color, sus creencias, sus costumbres. ¿Qué clase de bastardo fue capaz de idear eso? Me pregunto eso.

(Fragmento de “Protocolo de Ángeles” documento en construcción, misma autora)

418 Personas han leído este artículo


8 Comentarios

  1. Pablo Ardouin Shand ha comentado

    me has acercado al cielo!

  2. Hermann Mondaca Raiteri ha comentado

    Muy hermoso texto para el protocolo de los Ángeles.
    Felicitaciones!

  3. Ana Henriquez ha comentado

    Verito definitivamente eres especial
    Que hermosa

  4. C alejandro ha comentado

    Me gustó me inspira

  5. Veronica Grünewald ha comentado

    Este texto es un fragmento de mi novela “Protocolo de Ángeles” Pendiente de publicación.

Escribe un comentario

Los campos marcados con * son requeridos