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Sabemos que el año parte con el Festival de Viña y luego tenemos la avalancha de telenovelas a toda hora, junto con la oferta matinal, que se toma 4 horas diarias de la parrilla televisiva chilena.

Eso ha sido así hace décadas, sin atisbo de cambios. Hasta que 2014 prendió la mecha de una caída a pique del formato actual de hacer televisión en nuestro país. A nivel de temáticas y a nivel de industria todo se movió casi en un 8.8

En 2014 Canal 13 y CHV se aventuraron en un género desconocido para los canales locales, pero que a nivel mundial se está plantando como la “nueva televisión”. Nos referimos a las series.

El éxito de años anteriores de “Los 80” inspiró a CHV a buscar una trama que pudiera ser igual de interesante y, apelando a la nostalgia, tomó la figura de Los Prisioneros para recrear una historia llamada “Sudamerican Rockers”. Ya escribimos sobre esto y ya nos planteamos si la nostalgia es la fórmula que atrae al chileno cuando debe decidir sobre una determinada oferta. Sin embargo, y para dar a entender que no se aprende nada, Canal 13 nos sorprende anunciando otra teleserie turca, envalentonada por el sorpresivo éxito de Mega.

Parece de un facilismo gigante, sobre todo cuando Reed Hastings, CEO de Netflix, declaró hace unos días que el actual tipo de televisión tiene fecha de muerte: “La era de la televisión tradicional durará probablemente hasta 2030”, aseguraba el ejecutivo en una charla que ofrecía en México, donde su portal de streaming está creciendo considerablemente.

Según Hastings, “el futuro es la televisión a la carta, por Internet, donde la distribución sea global”. Mientras ellos están trabajando fuertemente en eso, en conseguir derechos de emisión globales, en Chile seguimos apostando a copiar formatos de programas que llevan 10 años de emisión en la televisión norteamericana y, peor aún, traer teleseries de países sumamente alejados de nuestra realidad sólo para no quedar fuera de la carrera que, supuestamente, va ganando el canal de al lado.

Mientras Chile siga tendiendo el rating como factor de definición de su parrilla, estamos mal. Ahora se miden otras cosas, los gustos, horarios son diferentes….que nadie acuse que el golpe de los 5 puntos que marcan las teleseries a las 20 hrs habla de poca reflexión y de estar siempre sobre reaccionando.

Si Netflix tendrá más de 17 millones de suscriptores de pago fuera de Estados Unidos a fin de año, según una estimación realizada por el grupo Digital Research UK TV, y si las cifras de abonados de Netflix en América Latina fueron más altos de lo que la compañía se había propuesto, la estrategia se viene mirando hacia acá, hacia estos lares del mundo, y al parecer la televisión chilena no podrá soportar más embates, más aún si HBO lanzará su servicio stremaing en 2015.

¿Qué espera la tv chilena para adaptarse? ¿Prefiere seguir viviendo de mediciones de ratings obsoletos, de copiar formatos probados y de importar teleseries porque otro también lo hace?

Hemos escrito bastante sobre lo que el púbico chileno prefiere: controlar la experiencia, escoger los tiempos de la narración. Para 2015 aparentemente no hay cambios en el horizonte, a pesar de que la ventisca aún no amaina en los interiores de nuestra televisión.

Sitiocero Cultura

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