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La esperanza se sembró

en las calles de nuestro país.

Los estudiantes fueron

príncipes y princesas

que besaron el rostro del pueblo,

lo despertaron.

No estamos intactos,

nos hemos cubierto de heridas.

Cada uno de los caídos

es una llaga profunda

en el alma de toda la gente.

Cada cicatriz será imborrable,

pero tendrá su recompensa

en cada sueño cumplido,

en cada niño, en cada joven

que tendrá calles anchas

para escribir otra historia.

Somos uno, somos todos,

somos cada gota de sangre

que sembrará, sin duda alguna,

la semilla de un nuevo país.

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Alguien comentó sobre “Estamos de pie

  1. Si todo lo que sucede tuviese palabrasc
    omo estas de descripcíon..la angustia vivida seríade esperanza y creible. EresManuel el renacer
    De la verdad que hace unos minutos era solo confusión

Responder a marina villagra massera. Cancelar la respuesta

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