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Agradezco a todos quienes han leído mis anteriores artículos sobre este tema. (Por qué creo en la reencarnación y Muerte y reencarnación)

Hoy quiero decirles que NOSOTROS elegimos la vida que estamos viviendo. Elegimos a nuestros padres, porque a través de sus respectivos ADN nos darían la apariencia que tenemos, las fortalezas y debilidades físicas y mentales, también las primeras experiencias de amor (o desamor), y las enseñanzas valóricas, fuesen como fuesen.

Pero la elección no la hicimos nosotros solos, sino con la ayuda de Seres de Luz, guías que saben exactamente qué necesitamos en esta encarnación. A veces no nos hace mucha gracia regresar a este planeta. Sin embargo, no podemos quedarnos estancados en nuestra evolución espiritual. Dios se expande, y nosotros con Él.

Si miran hacia su infancia, sin importar si fue llena de afecto y riquezas o muy estricta y austera, verán que necesitaban todo aquello para llegar a ser quienes son ahora. De esa infancia sacaron enseñanzas notables, preguntas quizás sin respuestas, pero que los fueron moviendo por el camino de la vida.

Los hermanos o hermanas tampoco llegaron porque sí, al azar. Ellos tienen y han tenido una importancia determinante en nuestras vidas. Con ellos o ellas teníamos deudas kármicas (de vidas anteriores), o lazos de amor que nos han ido sosteniendo.

Nadie llega a esta vida “porque sí”. Todos venimos a aprender las lecciones que están en nuestra hoja de ruta, para llegar a ser mejores almas, más generosas, más comprensivas, más entregadas al prójimo.

Nadie se cruza en nuestro camino “porque sí”. Incluso aquellos que nos han dañado, que nos han herido, psicológicamente o físicamente, han estado allí cumpliendo su labor, poniendo a prueba nuestra paciencia, nuestro aguante, nuestra capacidad para amar a otros sin importar lo que nos hagan. Eso es “poner la otra mejilla”.

Y no digo que sea fácil, que se pueda hacer de un día para otro, o que cualquiera puede llegar a ello. Al contrario. Afirmo que amar al prójimo se convierte a veces en una tarea muy complicada, especialmente cuando el prójimo es poco “amable” y se empeña en complicarnos la vida.

Sin embargo, la meta es llegar a perdonar. ¡Cuesta! ¡Es difícil! Pero… ¿quién se ha sacado una buena nota en el colegio o la universidad sin haberse esforzado? Claro, existen los genios, y aquellos que aprenden las materias con solo leerlas una vez. Pero son los menos. A la mayoría de los humanos nos cuesta mucho sacar adelante una tarea y conseguir una buena nota.

Según Hermes Trismegisto, un sabio de la Antigüedad  “Como es arriba es abajo”. Vale decir, “así en la Tierra como en el Cielo”.

Las leyes, esas de las que hablaba en el primer artículo sobre este tema, son ineludibles. La Ley de la Gravedad opera igual que la Ley del Amor o la Ley del Perdón y muchas otras.

Por eso venimos a este mundo, con los padres que necesitamos, en el momento en que debemos (de ahí la importancia del día de nuestro nacimiento, mes y año, porque las vibraciones operan en todas las esferas), y con la “cartilla” de  tareas que nos corresponde.

Hay “ramos generales”, igual que en las escuelas de todo el mundo. Nadie se salva de las matemáticas o del lenguaje. Tampoco de la biología y de la historia, por aburridas que puedan parecernos. Esas materias debemos aprobarlas, aunque sea en sus versiones básicas.

Después, a medida que vamos avanzando, las asignaturas se hacen más específicas y complejas (“Como es arriba es abajo”). Y debemos aprobarlas. Y si no las aprobamos, repetimos el curso.

¿Qué significa “repetir el curso”, en el caso de la reencarnación?

Pues, que si nos morimos sin haber perdonado a quien nos hizo daño… volveremos a encontrarnos con esa persona  en nuestra próxima vida. Y repetiremos el mismo patrón de comportamiento, y ambos saldremos perdiendo, heridos, y con rencor en el alma.

Eso vale para padres, hermanos, cónyuges, amigos, jefes, subordinados y todos aquellos que han tenido un rol que jugar en nuestras vidas (y nosotros en las de ellos). Aquí el asunto no es unidireccional, sino bidireccional, o multidireccional.

No somos inocentes palomas, víctimas de los otros. Y si así lo creemos, bueno, quizás fuimos victimarios en una vida anterior, y ahora debemos pagar por el daño que hicimos.

Nada es casualidad. Ni la hormiga, ni la flor, ni la tormenta ni la peste. Nadie nace por casualidad, nadie muere por casualidad.

Pero todos dejaremos este mundo. Y la mejor forma de hacerlo es agradeciendo la vida que tuvimos, todo lo bueno que experimentamos, y, ¡por favor!, perdonando de corazón a quién nos agravió, aunque solo sea para no encontrarlo de nuevo en la próxima vida.

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10 Comentarios sobre “Reencarnación: ¿Por qué elegimos esta vida?

  1. Yo no entiendo todavía qué he venido a aprender, o subsanar, sólo sé que desde muyyy chiquita sabía qué no era ni mi lugar, ni mi familia. Esa no podía ser, tanta violencia, miserias, hambre. Hoy me sigo preguntando qué es lo que no aprendí. El dolor está ahí porque no entiendo. Y no me considero una víctima de nadie, lo aclaro, nunca digo por qué a mí? Sí, quiero saber para qué.

  2. Buenas noches.
    Es una pena ver como hay personas que solo se llenan de odio, temor, falta de empatia, etc.
    Observo a las personas van sin mirar quien tiene delante sin importarles lo más mínimo.
    Ya sean sus familiares, vecinos, las maroria de las personas carecen de amor al prójimo, solo creen en lo que ven.
    Tanta tecnología en nuestras vidas nos han corrompido, no mirar a los ojos de quienes les hablan, solo están pendientes del móvil o ven el sálvame 🤔, es triste la verdad.
    La reencarnación existe, por supuesto que sí, pero respeto a quien no lo crea, porque si no lo cree sólo sufrirá esa persona.
    Todo es una enseñanza en la vida.
    Nos creemos superiores por ser humanos, no lo somos.
    Nos falta mucho por pudir, se de lo que hablo porque por desgracia o fortuna he aprendido y sigo aprendiendo a través de esta vida y gracias a todos los que están en mi vida.
    Gracias.

  3. Yo desde muy pequeña tengo sueños raros de otra épocas,incluso mi intuición es muy fuerte .Alveces tengo dejavu de sueños que tuve y las estoy viviendo ,incluso sueño cosas que voy a pasar.
    Nunca siento que este mundo es mi hogar, pero mirar las estrellas me tranquiliza.Estado averiguando,queriendo encontrar que es lo que tengo pero no hay respuestas. Espero y aqui me ayuden aunque sea a ver que la reencarnacion existe.Saludos.

  4. Creo saber en en mi interior eso, vengo a evolucionar, a lo que me desanima un poco es que en otra vida, olvidaré esta, pero por alguna razón vine y muchos de nosotros también, por alguna razón no nos dio miedo volver a nacer, si ya estoy aquí, disfrutare de mi sentir y de mis familiares de ahora, a lo mejor mi esencia sigue dentro de mí, pero la mente no lo puede percibir mas que solo este presente

  5. Si teneis narices publicareis mis comentarios porque es la verdad.
    Vosotros solo publicais para gente de mentalidad muy debil y sin espiritu de lucha que no tiene nada por lo que vivir.
    Atreveros conmigo y os desmontare el engañabobos de vueltas publicaciones.

  6. La paciencia tiene un limited y quien la hace la paga.
    No he elegido que al año de vida tener una polio y si alguien me dice que es pot mi bien que me lo diga a la cara .Yo le contestare pero no con palabras .Para acabar no creo ni en la reencarnacion ni el Karma .Creo en el ojo por ojo y diente por diente .Asi que aquellos que asedian en la escuela o el trabajo o tener que aguantarel rechazo reiterado por parte de las mujeres eso que lo aguante el hijo del vecino .
    Perdona si me he pasado un poco pero es la verdad.
    Gracias.

    1. Jordi tanto odio interno, que pena por usted… por favor atienda esa ira que lleva por dentro, no le hace nada de bien!!! Hoy me sirvió mucho leer este post… gracias por eso 🙏🏻

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