SITIOCERO

Victoria Uranga HarboeMalucha PintoHernán DinamarcaMauricio TolosaMariluz SotoAndres RojoCarolina CádizAlberto Fuentes CecereuRene NaranjoAlejandra YermanyPatricia MoscosoFesal ChaínJosé Manuel VelascoJuan FredesGustavo Adolfo BecerraDavid MartínezAntonieta DayneJosé Luis ArredondoMacarena Polanco

Un sueldo justo para Chile

Samuel Vial Publicado: 6 julio, 2012

Se ha escrito tanto sobre el sueldo mínimo que uno podría preguntarse y ¿Para qué voy a escribir si casi todo se ha dicho? Cada una de las partes interesadas esgrime sus mejores argumentos, cualitativos o cuantitativos. Reiterarlos aquí en esta columna, al menos los cuantitativos, sería una exageración y no soy economista. Es que desde niño no he sido adicto a los números, desde que pregunté en el colegio cuál era la raíz del 2…

 Por lo tanto, lo que haré será entregar más preguntas que respuestas. Y quizás en algunas líneas pueda aportar criterios, ejes de discusión, una simple mirada desde abajo hacia arriba. No tengo la menor idea de lo que saldrá. Cuando escribo, siempre me dejo llevar por mi mente y corazón en perfecta armonía, y no calculo ni el inicio ni el final.

 Sabemos que ninguna familia de al menos 2 personas puede vivir en plena dignidad con 190.000 o 200.000 pesos. Creo que esto, siendo optimista, el 99 % del país está de acuerdo. Dejemos un 1 % de ciudadanos que, por extrema confusión valórica, no lo tiene claro. Sin embargo, pese a ese acuerdo generalizado, las cifras que se ofrecen no pretenden ser mayores a las mencionadas.

El argumento central que se presenta para justificar un alza no superior a esas cifras es que de subirse más, provocaría un aumento del desempleo. Es una tesis muy fuerte. Es cierto que una cifra exagerada podría provocar problemas en muchas pymes de 2 o más empleados. Admitiendo esto, nadie podría razonablemente objetar lo siguiente: pese a que sabemos que es un sueldo muy bajo e indigno, pese a eso, a los que ganan el mínimo lo consideramos empleo activo y lo descontamos de las cifras de desempleados de Chile.

Primera pregunta: ¿Es razonable admitir que una familia que gane las cifras mencionadas pueda ser considerada empleada? Un economista me diría: pues hombre, claro que si! Porque el mercado establece el precio del salario y lo ha fijado en ese monto…bla, bla, bla…Ahora bien, en qué quedamos ¿lo fija el mercado o lo establece el Estado? ¿Qué pasaría si el estado nada dijera y nos dejáramos llevar por el precio del salario que el mercado imponga? Un dirigente sindical me diría: Samuel, nunca creí que tú pudieras escribir tamaño predicamento mercadista y capitalista!

Si el Estado en todos los países está fijando el mínimo de salario es porque se admite que el mercado no está funcionando a la perfección. Intenta a través de su órgano Ejecutivo y Legislativo meter mano a ese acuerdo entre el trabajo y el capital, fijándose un salario mínimo. Y no puede ser de otra manera, es que es evidente que para muchos de nuestros administradores de capital en el mundo, el costo del empleado no es de su completo agrado y lo mira como costo desagradable y no como el pago justo al aporte del empleado a su empresa. Es que ese valor de justicia del precio del salario, para el empresario, no debe pugnar con las utilidades que él espera de su negocio.

Es muy fácil culpar a los distintos gobiernos de lo poco que se paga por algunos trabajos. Finalmente son las empresas privadas las que acuerdan con los trabajadores ese precio laboral. Y aquí nos encontramos con uno de los tremendos desequilibrios. No es cierto que esa relación sea equitativa. Nunca lo ha sido. Nadie llega a un trabajo diciéndole al empleador o me paga esta cifra o me voy. Y luego de contratado, tampoco puede lograr equidad, porque depende de la fortaleza y la ética circunstancial del sindicato de la empresa o de la CUT.

Quizás lo más grave de este tira y afloja del sueldo mínimo es que hoy en Chile es muy importante que se llegue a un acuerdo justo. Y esto pasa necesariamente porque las empresas, desde la pequeña y hasta la gigante, entiendan que la rentabilidad exigida a un negocio nunca debe ser exagerada. La pregunta es ¿En qué momento las legítimas utilidades de un empresario pasan a ser injustas en su monto? No voy a dar cifras proporcionadas por fórmulas matemáticas que a veces ni el que la usa las entiende…Sólo diré que eso sucede cuando los empleados comienzan a ver que el dueño ya no tiene una casa de 140mt sino una de 500, 700, 1000, 1500 mts cuadrados; su auto ya no vale 7 millones sino que es de 15 millones hacia arriba; cuando habla de los ajustes que debe hacer al interior de la empresa y en el verano el jefe se va de viaje a recorrer Europa…etc.

Lo que hoy está en juego es la legitimidad íntima del modelo económico. No son los marxistas ni izquierdistas en general los que están haciendo tambalear la legitimidad. Lo más curioso es que los más “leales” defensores del sistema, son los principales enemigos de la economía social de mercado . Estos con su falta de criterio, ausencia de sentido humano de la justicia laboral, sus defensas arbitrarias a prácticas de los abusos, son los que están logrando que la gente se pregunte: ¿Este sistema económico me favorece o me tiene en el patio trasero? ¿Este sistema me permite vivir con dignidad o más bien refuerza el exceso de dignidad de unos pocos?

Los señores dedicados al oficio de la política, y que circunstancialmente son nuestros representantes y cuyo sueldo no es el mínimo, deberían poner mucho ojo a lo que hoy están acordando, miren que la vida da muchas vueltas y, en una de esas, ustedes en un tiempo más, pueden comenzar a experimentar el sueldo mínimo que ustedes fijen. Si el sentido de justicia está un poco extraviado, entonces al menos sean prácticos: Chile no resiste mucho tiempo más la espera del bendito chorreo…



4194 Personas han leído este artículo

5 Comentarios

  1. CorredorChelero ha comentado

    Estimado, coincido plenamente en tus apreciaciones. El modelo económico tiene un punto extremadamente maligno, y se llama “ganar el máximo posible”, lo justo ya no existe.

    En otro punto que tocaste, se parece a una experiencia que viví en una empresa que trabajé, un bodeguero llevaba 2 meses haciendo el trabajo de 2 personas, pidió aumento y el dueño dijo “la E no está en condiciones”, al mes siguiente llegó el dueño en un auto de $40MM . que se puede decir a eso?.

    El sueldo no sube como debe ni subirá simplemente porque no le conviene a los poderosos, y nuestros políticos, querámoslo o no, también son empresarios o están casados con ellos.

  2. Diego Villavicencio ha comentado

    También se debe tener en cuenta que el sueldo mínimo debe satisfacer las necesidades básicas, sin embargo no lo hace, sólo satisface las necesidades vitales (a duras penas), es decir, aquellas necesarias para sobrevivir y no para vivir.

  3. karina ha comentado

    Me parece muy buena tu columna, ahi me asalta una gran pregunta: por que si el estado sabe que la empresa privada no se autoregula en el tema del sueldo minino, no se genera la idea de que la mejor solucion sea que este mismo sea el mejor empleo del pais ? Y no tengamos que depender de empresas privadas que lo hagan.. Desgraciadamente tengo la respuesta y es lo que mas pena me da.

  4. Víctor Pozo ha comentado

    Esta claro que en el corto plazo, no un aumento hacia los $250.000. Y si bien se entiende que una alza muy grande podría afectar a las PyME’s, es necesario ponerse del lado del empleado y no solo en sus intereses y hacer un esfuerzo al respecto.
    El reclamo de la gente al modelo no solo se trata del sueldo mínimo, sino también del ambiente laboral (la relación jefe-empleado incluída). Como has apuntado hacia el final, existen casos de poco criterio hacia el trabajador, que lo ve como un mero objeto que produce para sus intereses y no como lo que es, un ser humano. Más allá del cargo que posea, es un pieza importante y un buen trato debiese mejorar el ambiente laboral.
    Saludos!

  5. Samuel VialSamuelVial ha comentado

    Muy cierto lo que escribes Lucy…Y tengo dudas fundadas de que sea el mercado quien fije el salario…Esto ya parece un oligopolio fijatorio..

Escribe un comentario

Los campos marcados con * son requeridos