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El Pensamiento Único o la Guerra del Fin del mundo

Fesal Chaín Publicado: 12 abril, 2013

Recojo aquí lo que planteaba una y otra vez nuestro mayor cineasta nacional, Raúl Ruiz, que  es absolutamente necesario “irse por las ramas (para llegar) derecho a lo esencial”. Sintagmas o miradas horizontales contra el paradigmático pensamiento único.

rama uno

La historia de la izquierda mundial no ha sido sino la historia de la visión totalizante del mundo. Hacer un periplo por sus pormenores y por mayores no viene al caso, pues requerimos ideas centrales. Según el propio Marx, hasta antes de sí mismo todo era ilusión, el mundo veía al mundo en sus manifestaciones y no en sus determinaciones. Un ejemplo simple es aquel de la población, los economistas observaban  la población como un todo indeterminado y sin embargo no eran capaces de entender que esa población se organizaba para la producción, distribución e intercambio de mercancías, que había división social del trabajo, que unos eran proletarios o trabajadores directos sobre las materias primas,  y otros burgueses, dueños de los medios de producción, del capital. De esta manera,  no teníamos  meramente población caminando por las calles, sino clases. Quienes no vieran esto, pululaban bajo  una alienación esencial.

rama dos

Las luchas intestinas de esta izquierda fueron generando sectores supuestamente contrarios, por una parte aquellos que vieron en el marxismo un cuerpo completo y acabado de ideas respecto de la comprensión y transformación del mundo,  y que optaron por la dictadura estatal, y otros que siempre lo observaron y usaron como una herramienta más del conocimiento y del quehacer, y que optaron por la vía parlamentaria y democrática. Así se conformó la tensión, reitero, aparente, entre una izquierda marxista leninista totalizante y  una izquierda socialdemócrata liberal.

rama tres

Y en el fragor de la lucha intestina apareció Gramsci quien inauguró una mirada aún más compleja, como trasfondo del clasismo tradicional de Marx y Lenin, la construcción de un bloque histórico de hegemonía cultural. Lo que a juicio de muchos fue una verdadera renovación de una mirada dictatorial, economicista y  militarizada del marxismo estalinista y un apoyo epistemológico a la  izquierda democrática, a mi juicio ha reformulado muy finamente la mirada totalitaria.

rama cuatro

Se trataba y trata de ir inoculando el sentido común con una visión ideológica determinada, la propia, de irlo transformando desde una mirada dispersa y contradictoria respecto de la realidad en una relativamente unitaria y ordenada. Y la seducción entonces cobra su máximo valor. Ya no se trata de la dominación “material” pura y dura  de un sector sobre otro, sino de la “hegemonía”, del convencimiento  educativo y paulatino sobre “las masas”, sobre aquellos que desvían su comprensión hacia lo fáctico, lo palpable pero que no es lo real.

rama cinco

Esta historia de la izquierda no sería importante sino fuese porque ha ido configurando precisamente a los destacamentos que han dominado el mundo desde la  II guerra mundial: el modo de ser de toda la sociedad política y económico-corporativa,  y sobre todo a la población, es decir a los individuos y grupos sociales independientemente de su lugar en la división social del trabajo manual e intelectual, e incluso de sus adscripciones ideológicas particulares.  Pues Gramsci triunfó.

interregno o el árbol

Durante gran parte de su devenir  la izquierda chilena, variaciones más variaciones menos, negó el mercado como realidad esencial. Sin embargo y producto de su inevitable cohabitación con los socialismos reales y capitalismos de bienestar, hizo post exilio un periplo de aceptación y legitimación de los mercados y de todo aquello  que conlleva: la legitimidad de las corporaciones, de los grupos económicos, de la inversión extranjera y en suma de la monetarización de la vida como valor de cambio. Claro que hoy con la necesaria e ineludible “protección  social” de los “grupos vulnerables”  frente al vendaval del capital y sus intereses particulares. De esta manera la antigua izquierda y el progresismo como un todo, devino completo en democrático y  liberal. Sin dejar atrás su impronta histórica de hegemonía cultural gramsciana, reactualización de su mirada totalitaria anterior, recogió el principio de subsidiaridad.

rama seis

Y como para  la izquierda y el progresismo la democracia no puede ser sino un avance seductor del pensamiento correcto por sobre el equivocado e incompleto sentido común, es necesario recordar justamente ahora un texto clave del pensamiento social chileno:  “EL MIEDO: SÍNTOMA DE LA REALIDAD POLÍTICO-SOCIAL CHILENA” de Jaime Guzmán Errázuriz. Sé muy bien que  exponer al mayor ideólogo del pinochetismo es una  provocación. Pero de eso se trata, de provocar y provocarnos. De remecernos al menos un poco, si no,  entonces nos arrellanamos en nuestras certidumbres y nos felicitamos en nuestros errores históricos contra la libertad,  que tanto decimos defender y  levantar como bandera.

rama siete

El texto contiene entre otras,  dos ideas fundamentales:  una,  el mesianismo que conlleva la idea democrática del progresismo, el no considerarse meramente como una simple corriente de opinión, sino  como la intérprete contemporánea del carro de la historia, y por ende, la representante y ejecutora de un proceso irreversible. Y por otra parte, plantea el temor del hombre y la mujer común , que aun haciendo oposición dentro del marco legal de la democracia,  debe necesariamente “ser grato”  frente a quienes gobiernan bajo esta propuesta,  silenciando o atenuando  todo aquello que pudiera distanciarle de las prerrogativas que dispensa el favor estatal.  No es menor que  Guzmán excluya de esta actitud a las organizaciones provistas de un gran poder económico o jurídico, que las convierte en autosuficientes, y las iguale falsamente a las personas dotadas de un desapego casi heroico por los bienes materiales, o demás beneficios temporales, tales como el éxito o la tranquilidad. (1)

rama  ocho

Así,  la antigua mirada democrática y  hoy demo liberal de protección social  (es decir fuertemente mixturada con la mirada subsidiaria y emprendedora), continúa  desarrollando en su seno un elemento propiamente destructivo de su vocación verdaderamente democrática, de lo que debería ser la construcción de una convivencia comunitaria de individuos libres. Parte de la base  de poseer una verdad única que abarca al mundo completo. Que todos aquellos que disienten de sus propuestas están profundamente equivocados y que deben ser convencidos de su error. Pero ya no sojuzgados, sino disciplinados culturalmente. No importa si hoy  el método es la seducción, pues aquí nos encontramos entonces ya no con la dictadura del método,  pero sí de la neo dictadura del proyecto, del pensamiento correcto,  que por hegemonía puede y debe devenir en único, con todas las consecuencias especialmente negativas para aquellos que para el poder y el consenso desde el poder,  viven en el error.

rama nueve

¿Acaso no ha sido así durante los últimos 22 años desde que la izquierda devino en liberal?  Porque  bajo el actual marco de la democracia, se puede disentir. Se puede hablar sin ser necesariamente asesinado, encarcelado o torturado, sin embargo esto conlleva serias consecuencias para quien piensa de verdad y sobre todo para “el hablador”.  Pues el viejo  gran problema del hombre y la mujer común, de aquellos que nos situamos pensando y trabajando de modo autónomo respecto de la hegemonía gramsciana y  liberal y sus contenidos, en suma fuera del pensamiento oficial , sigue siendo el quedar  fuera de las prerrogativas que dispensa el favor estatal, pero ahora además  teniendo como única alternativa las fauces también disciplinadoras (bajo la nueva anuencia progresista)  de  aquellas organizaciones provistas de un gran poder económico o jurídico, y que interesadamente el autor igualaba a la realidad ontológica del individuo común y corriente. Porque no sólo Gramsci ganó sino también el mismo Guzmán. O mejor dicho su cópula, del que algunos somos hijos indeseados.

rama  diez

Hoy más que ayer, el pensamiento crítico, fuera del consenso de la nueva izquierda y las corporaciones,  se ha vuelto intolerable para los tolerantes y políticamente correctos. Lo que no es diversidad vuelta moda, es decir diversidad no peligrosa para el mismo consenso o susceptible de ser absorbida por el sistema, se transforma en un crimen simbólico. Así,  uno criminal e inhabilitado,  desde un comienzo bajo el prejuicio social o la hegemonía cultural democrático progresista y liberal,  no puede ni debe dar ningún paso, solo disciplinarse, “agachar el moño” o vivir en un desapego de santón, como Antônio Conselheiro en las Guerra de los Canudos (2).

Bajo este dominio hegemónico se trata, nada más ni nada menos,  de la imposibilidad de millones de la construcción de un proyecto  individual y comunitario justo y de la delicada y a veces imperceptible, pero no menos brutal exclusión en la construcción de un Chile distinto, bajo un paradigma de libertad plena. De eso se trata mi poema “No me sumaré”, que los invito a leer en las redes.

La verdadera transformación sistémica y estructural de Chile sólo será posible cuando millones podamos decir: Somos parte de la diversidad de Chile, y en nombre de ella tenemos derecho a no estar de acuerdo sin pagar tan caro nuestro disenso.

(1)    El Miedo y otros escritos. El pensamiento de Jaime Guzmán Errázuriz, Estudios Públicos, N° 42, 1991.

(2)    La Guerra del Fin del Mundo, Mario Vargas Llosa.



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5 Comentarios

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  2. Excelente disertación, camarada. Pero debo aclarar algo sobre lo que expones en la primera rama. Decir que antes de Marx “todo era ilusión, el mundo veía al mundo en sus manifestaciones y no en sus determinaciones” significa negar el pensamiento de Simón Rodríguez.
    En 1828 Simón Rodríguez revela las principales ideas que compartía con Simón Bolívar acerca de la formación laboral de las nuevas generaciones, como la convicción de que en las nuevas repúblicas suramericanas “los niños se habían de recoger en casas cómodas y aseadas, con piezas destinadas a talleres, y éstos surtidos de instrumentos y dirigidos por buenos maestros”. Acá explica Rodríguez que “La intención no era (como se pensó) llenar el país de artesanos rivales o miserables, sino instruir, y acostumbrar al trabajo, para hacer hombres útiles, asignarles tierras y auxiliarlos en su establecimiento”, era colonizar el país con sus propios habitantes. Se daba instrucción y oficio a las mujeres para que no se prostituyesen por necesidad, ni
    hiciesen del matrimonio una especulación para asegurar su subsistencia. Y que en ellas los docentes tendrían la responsabilidad de “hacer conocer a los niños el valor del trabajo, para que sepan apreciar el valor de las obras”. En opinión del exministro de Educación de Cuba Gómez Gutiérrez “Lo más asombroso de estas formulaciones teóricas es que se producen veinte años antes de la publicación del Manifiesto Comunista, documento programático en el que los filósofos revolucionarios Karl Marx y Friedrich Engels, no sólo proclamaron la necesidad de establecer la educación pública y gratuita de todos los niños y la abolición de la explotación laboral infantil, sino que propusieron un “régimen de educación combinado con la producción material” a partir del cual “educar en y para el trabajo”, se convirtió en principio pedagógico y cara aspiración de la educación
    socialista”. La capacidad intelectual de visionario que poseía Simón Rodríguez lo convierte en uno de los teóricos que desoccidentalizó el pensamiento europeo y propone una depuración epistémica tal como se muestra en un texto publicado en 1830:
    “La América está llamada (si los que la gobiernan lo entienden) a ser el modelo de la
    buena sociedad, sin más trabajo que adaptar. Todo está hecho (en Europa
    especialmente). Tomen lo bueno – dejen lo malo – imiten con juicio – y por lo que les
    falte INVENTEN”. Un abrazo, ¡Viva Bolívar, Bello, Mistral, Allende y Chávez!

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  4. Gustavo Jimenez Lagos ha comentado

    Me alegra y sorprende su elaboración. Muy profunda y donde es tan fácil perderse en el laberinto de discursos, pasiones e ideologías.
    Felicitaciones

    Gracias

    Gustavo Jimenez LAgos

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