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La infancia provisoria y la burocracia estatal

Verónica Grünewald Publicado: 28 septiembre, 2016

Mucho  discurso se despliega en favor de la inclusión y la no discriminación, pero aún nos encontramos con situaciones absurdas que demuestran violaciones a los derechos fundamentales de los niños y niñas en Chile.

Sin comprender la lógica tras la creación de la nomenclatura RUT 100 (RUT provisorio) lo que en la práctica sucede es la segregación de los niños y niñas migrantes cuya situación  refleja la precariedad del sistema que no ha sido capaz de abordar en forma coherente y justa las necesidades de los grupos migrantes.

¿Qué culpa tiene un niño o una niña respecto de la vulnerabilidad en la que sus padres viven en este país? El tema de la legalidad de su estadía es una cosa. Pero cada niño y niña tiene derechos garantizados por la Convención de derechos del Niño y que en lo básico e inmediato  señalan el derecho a “crecer sanos física, mental y espiritualmente y no ser discriminados por el solo hecho de ser diferentes a los demás”. ¿Qué hacemos en Chile? Les asignamos un número que los etiqueta como migrantes, como personas en situación irregular. Es la calidad de “provisorio” y les impide acceder a los beneficios como alimentación a través de JUNAEB o la inscripción en el proceso de rendición de la PSU, entre otros.

Es lamentable que no existan medidas o protocolos de acción claros y con apego a lo establecido en los derechos fundamentales. En el caso de los niños, “que sus intereses sean lo primero a tener en cuenta en cada tema que les afecte, tanto en la escuela, como en los hospitales, ante los jueces, diputados, senadores u otras autoridades”.

Estamos muy atrasados y lejos de nuestros acostumbrados referentes. Independientemente de la situación de sus padres, cada niño y cada niña tienen derechos que no estamos cumpliendo a cabalidad. Que nuestra discapacidad no afecte el desarrollo de ninguno.

El ingreso a una escuela donde existan profesores que faciliten su incorporación, el acceso a alimentos si la situación de cada niño o niña lo amerita, debe ser parte de sus derechos básicos. ¿Cuánto falta para que un niño en Chile sea niño como todos los demás?

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