Sobre esta discusión se ha teorizado latamente y adscribo a lo que explicó Maturana en poco más de 20 minutos. En especial, a la pregunta sobre qué es lo que está pasando en Chile y que provoca ese nivel de violencia en la gente. Creo que es ahí donde debiera enfocarse el debate y fue lo que precisamente se esbozó en el programa: a Chile le falta conversar. Es importante que se establezca un diálogo, un intercambio de ideas para ver cuáles son las expectativas que no se están cumpliendo, los anuncios que no están abordando las necesidades que tiene la gente o la forma en que hombres y mujeres quieren que su barrio, su comuna, su ciudad y su país avance. Y que, claro, los incluya en ese avance.
La soberbia de muchos ha llevado a desligitimar los argumentos de otros, echando por tierra cualquier posibilidad de acuerdo. Y lo hemos visto históricamente y más aún en episodios recientes: marchas estudiantiles, problemas con el pueblo mapuche, discriminación étnica, sexual y religiosa, entre tantos otros. ¿Por qué se ha llegado a creer que el que golpea más fuerte la mesa es el que tiene la razón? ¿Por qué la imposición de la fuerza pareciera ser el único mecanismo de resolución de conflictos? No es así como se construye diálogo, al contrario. Es en un entorno de respeto, en donde todos los argumentos son válidos, en donde todos se pueden escuchar y por los cuales se toman determinadas decisiones. La vía, siempre, debiera ser la de los acuerdos y no la de la imposición.
Sigo pensando que a Maturana lo sacaron del aire porque no dio el titular escandaloso que se esperaba obtener.
Me pregunto si la ignorancia es intolerancia?,entiendo que lleva a la intolerancia,a la deslegitimación del otro,
el panel profesionales pensantes de tolerancia me parecieron ignorantes, tan conservadores y universales,ciegos a la esencia de las relaciones humanas y por ende ciegos a nuestro linaje colaborativo, amoroso y vinculante
que viva el multiverso,la aceptación de lo diverso y el goce conversacional